24_Tormenta de espadas_Bran II
El caballero misterioso inclinó su lanza ante el Rey y cabalgó hacia el final de las lizas, donde estaban los pabellones de los cinco campeones. Ya sabes a cuáles desafió, a tres.
—El caballero del puercoespín, el caballero de la horquilla y el caballero de los torreones gemelos. —Bran sabía suficientes historias para imaginárselo—. Era el pequeño lacustre, os lo había dicho.
—Fuera quien fuera, los antiguos dioses dieron fuerza a su brazo. El caballero del puercoespín fue el primero en caer; luego cayó el caballero de la horquilla y, por último, el caballero de los dos torreones. Ninguno era muy popular, así que la gente animó con entusiasmo al Caballero del Árbol Sonriente, como pronto se dio en llamar al nuevo campeón. Cuando sus enemigos caídos quisieron pagar rescate por caballos y armaduras, el Caballero del Árbol Sonriente les habló con una voz que retumbaba en el interior de su yelmo:
»—Enseñad honor a vuestros escuderos, es todo el rescate que preciso.
Tormenta de espadas.

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