48_Choque de reyes_Daenerys IV
—Cogedla y bebed — indicó Pyat Pree. —¿Se me pondrán los labios azules? —Con un trago bastará para destaparos los oídos y disolver la membrana que os cubre los ojos; así podréis oír y ver las verdades que se os van a presentar. Dany se llevó la copa a los labios. El primer sorbo le supo a tinta y a carne podrida, nauseabundo, pero cuando lo tragó sintió como si cobrara vida dentro de ella. Fue como si unos tentáculos se extendieran por el interior de su pecho, como si unos dedos de fuego se le enroscaran al corazón, y se le llenó la lengua de sabor a miel y a anís y a crema, a leche de madre y a la semilla de Drogo, a carne roja, a sangre caliente y a oro fundido. Eran todos los sabores que había conocido, y a la vez no era ninguno de ellos... y de pronto la copa estuvo vacía. —Ahora ya podéis entrar —indicó el brujo. Choque de reyes Daenerys.IV