37_Tormenta de espadas_Jaime V
Miró a Jaime sin parpadear, expectante, gélido.
«Ya entiendo.»
—Queréis que os absuelva de toda culpa. Que le diga a mi padre que este muñón no es cosa vuestra. —Jaime se echó a reír—. Mi señor, enviadme con Cersei y cantaré la canción más dulce que podáis imaginar acerca de lo bien que me habéis tratado. —Sabía que era la única respuesta posible; si daba otra, Bolton lo entregaría a la Cabra—. Si tuviera mano, os lo dejaría por escrito. Diría cómo me mutiló el mercenario que mi padre trajo a Poniente y cómo me salvó el noble Lord Bolton.
Tormenta de espadas
Jaime V

Comentarios
Publicar un comentario