11_Tormenta de espadas_Jaime II
Jaime había entrado sigilosamente por la puerta del rey; llevaba la armadura dorada puesta y empuñaba la espada.
«La armadura dorada, no la blanca, pero nadie se acuerda nunca de eso. Ojalá me hubiera quitado también la puta capa.»
Cuando Aerys vio sangre en la espada, preguntó si se trataba de la de Lord Tywin.
—Quiero muerto a ese traidor. Quiero su cabeza; tráeme su cabeza o arderás con los otros. Con todos los traidores. ¡Rossart dice que están dentro de las murallas! Va a darles una cálida bienvenida. ¿De quién es la sangre? ¿De quién?
—De Rossart —respondió Jaime.
Tormenta de espadas
Jaime II

Comentarios
Publicar un comentario